Cáncer de estómago: síntomas, factores de riesgo y diagnóstico
El cáncer de estómago, también conocido como cáncer gástrico, es una enfermedad que se origina cuando las células que forman parte del estómago comienzan a crecer y multiplicarse de manera descontrolada.
Uno de los principales problemas del cáncer de estómago es que en sus primeras etapas puede no causar síntomas claros, o puede provocar molestias que se confunden fácilmente con problemas digestivos comunes, como indigestión, gastritis o acidez.
Por esta razón, conocer los posibles síntomas del cáncer de estómago, identificar los factores que pueden aumentar el riesgo y saber cómo se realiza el diagnóstico puede ayudar a buscar atención médica cuando sea necesario.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), la mayoría de los cánceres de estómago son adenocarcinomas, que se originan en las células del revestimiento interno del estómago.
Pero ¿cuáles son las señales de alerta?, ¿qué personas tienen mayor riesgo? y ¿qué estudios se utilizan para confirmar el diagnóstico?
A continuación te explicamos lo más importante.
¿Qué es el cáncer de estómago?
El estómago es un órgano ubicado en la parte superior del abdomen y forma parte del aparato digestivo.
Cuando comemos, los alimentos pasan desde el esófago hasta el estómago, donde se mezclan con los jugos digestivos y posteriormente pasan al intestino delgado.
El cáncer de estómago aparece cuando algunas células del revestimiento del estómago comienzan a crecer de manera anormal y sin control.
Existen diferentes tipos de cáncer que pueden desarrollarse en esta zona, pero el adenocarcinoma gástrico representa la mayoría de los cánceres de estómago.
Para comprender mejor cómo una célula normal puede transformarse en una célula cancerosa, puedes consultar nuestro artículo ¿Qué es el cáncer y cómo se origina?.
¿El cáncer de estómago siempre causa síntomas?
No.
Una de las dificultades para detectar el cáncer de estómago es que en sus primeras etapas puede no producir síntomas evidentes.
Cuando aparecen molestias, pueden parecerse a las ocasionadas por problemas digestivos mucho más frecuentes.
Por ejemplo, una persona puede presentar:
Indigestión.
Sensación de inflamación después de comer.
Acidez.
Náuseas.
Pérdida de apetito.
Molestias o dolor abdominal.
El Instituto Nacional del Cáncer señala que el cáncer de estómago temprano puede presentar síntomas leves o inespecíficos, por lo que no siempre es sencillo distinguirlo de otras enfermedades digestivas.
Esto no significa que tener acidez o indigestión sea señal de cáncer. La mayoría de estos síntomas tienen otras causas.
Sin embargo, cuando una molestia es persistente, empeora o aparece acompañada de otros signos de alarma, es recomendable consultar a un médico.
Síntomas del cáncer de estómago
Los síntomas pueden variar dependiendo de la ubicación del tumor, su tamaño y la etapa de la enfermedad.
1. Indigestión o malestar estomacal
La indigestión puede manifestarse como una sensación de llenura, ardor o incomodidad después de comer.
Es un síntoma muy común y generalmente se debe a causas que no están relacionadas con el cáncer.
Sin embargo, cuando la indigestión es persistente o aparece junto con otros síntomas, puede ser necesario realizar una evaluación médica.
2. Sensación de llenura después de comer poco
Una persona puede sentirse llena después de consumir una cantidad de alimentos menor a la habitual.
Esta sensación de saciedad temprana puede aparecer cuando existen alteraciones en el funcionamiento o estructura del estómago.
3. Pérdida de apetito
La disminución del apetito también puede presentarse.
Cuando esta pérdida de apetito persiste, especialmente si se acompaña de pérdida de peso, debe investigarse su causa.
4. Náuseas o vómitos
Las náuseas pueden aparecer por muchas razones.
En algunos casos de cáncer de estómago pueden presentarse junto con vómitos y otras molestias digestivas.
Si existe vómito persistente o vómito con sangre, se requiere una valoración médica.
5. Dolor o molestias abdominales
El dolor puede localizarse en diferentes zonas del abdomen y variar en intensidad.
No existe un tipo específico de dolor que permita diagnosticar por sí solo un cáncer de estómago.
Por eso, el dolor abdominal persistente debe evaluarse considerando el resto de los síntomas y antecedentes del paciente.
6. Pérdida de peso sin explicación
Una pérdida de peso involuntaria es una señal que merece atención médica, especialmente cuando no existe un cambio intencional en la alimentación o actividad física.
Puede aparecer por disminución del apetito, dificultades para comer o por otros mecanismos relacionados con la enfermedad.
7. Sangre en las heces
En algunos casos, el cáncer de estómago puede producir sangrado.
La sangre puede hacer que las heces adquieran una coloración muy oscura o negra.
Sin embargo, existen otras causas de sangrado digestivo, por lo que este signo requiere una valoración médica.
8. Anemia, cansancio o debilidad
Un sangrado lento y persistente puede provocar anemia.
La anemia puede manifestarse mediante:
Cansancio.
Debilidad.
Falta de energía.
Mareos.
Palidez.
El médico puede solicitar análisis de sangre para determinar si existe anemia y buscar su posible causa.
9. Dificultad para tragar
Cuando el tumor se encuentra cerca de la unión entre el esófago y el estómago, algunas personas pueden presentar dificultad para tragar.
Este síntoma también puede tener muchas otras causas, pero debe ser valorado si persiste o empeora.
10. Ictericia o aumento del abdomen
En casos más avanzados, pueden aparecer signos relacionados con la extensión de la enfermedad, como coloración amarillenta de la piel y los ojos o acumulación de líquido en el abdomen.
Estos signos no son exclusivos del cáncer de estómago y pueden tener otras causas.
¿Cuándo acudir al médico?
Tener uno de estos síntomas no significa automáticamente que exista cáncer de estómago.
De hecho, muchas molestias digestivas son ocasionadas por enfermedades mucho más comunes.
Sin embargo, es importante buscar atención médica cuando:
Los síntomas persisten.
Las molestias empeoran.
Existe pérdida de peso sin explicación.
Aparece sangre en las heces o vómito con sangre.
Existe dificultad para tragar.
Hay vómitos persistentes.
Se presenta pérdida importante del apetito.
Existe cansancio o anemia sin una causa clara.
Factores de riesgo del cáncer de estómago
Un factor de riesgo es una característica, condición o exposición que puede aumentar la probabilidad de desarrollar una enfermedad.
Tener uno o varios factores de riesgo no significa que una persona necesariamente tendrá cáncer.
De igual manera, algunas personas pueden desarrollar cáncer de estómago sin tener factores de riesgo conocidos.
Entre los principales factores relacionados con el cáncer gástrico se encuentran los siguientes.
Infección por Helicobacter pylori
Uno de los factores de riesgo más importantes es la infección prolongada por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori).
Esta infección puede provocar inflamación crónica del revestimiento del estómago y, con el tiempo, favorecer cambios que aumenten el riesgo de cáncer.
Es importante aclarar que tener H. pylori no significa que una persona vaya a desarrollar cáncer de estómago.
Muchas personas tienen esta infección y nunca desarrollan cáncer.
Edad
El riesgo de cáncer de estómago aumenta con la edad.
Aunque puede aparecer en personas jóvenes, es más frecuente en personas de mayor edad.
La American Cancer Society señala que la mayoría de las personas diagnosticadas tienen aproximadamente entre 60 y 80 años.
Antecedentes familiares
Tener familiares cercanos que hayan presentado cáncer de estómago puede aumentar el riesgo.
Esto es especialmente importante cuando existen varios familiares afectados o cuando el cáncer apareció a una edad relativamente joven.
En algunos casos pueden existir síndromes hereditarios asociados con un riesgo elevado.
Por esta razón, los antecedentes familiares deben formar parte de la historia clínica del paciente.
Alimentación
Algunos hábitos alimentarios se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer de estómago.
Entre ellos se encuentra el consumo frecuente de alimentos conservados con grandes cantidades de sal, así como determinados alimentos ahumados, procesados o mal conservados.
Por el contrario, una alimentación que incluya frutas y verduras variadas forma parte de un patrón alimentario saludable.
La American Cancer Society explica la relación entre alimentación y riesgo de cáncer de estómago.
Consumo de tabaco
Fumar aumenta el riesgo de cáncer de estómago, especialmente de algunos tumores localizados en la parte superior del estómago.
Además de su relación con diferentes tipos de cáncer, el tabaco afecta múltiples sistemas del organismo.
Dejar de fumar es una de las medidas importantes para disminuir diversos riesgos relacionados con la salud.
Consumo de alcohol
El consumo de alcohol también se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de estómago.
El riesgo puede aumentar con un consumo elevado.
Por ello, evitar o limitar el consumo de alcohol puede formar parte de las estrategias generales para reducir factores de riesgo relacionados con diferentes tipos de cáncer.
Sobrepeso y obesidad
El exceso de peso corporal se ha relacionado especialmente con un mayor riesgo de determinados cánceres localizados en la parte superior del estómago.
Mantener un peso saludable, realizar actividad física y llevar una alimentación equilibrada puede contribuir a disminuir diferentes riesgos relacionados con la salud.
En nuestro sitio puedes consultar también el artículo sobre obesidad y riesgo de cáncer.
Enfermedades y cambios del estómago
Algunas enfermedades o cambios crónicos del revestimiento del estómago pueden aumentar el riesgo.
Entre ellos se encuentran:
Gastritis atrófica.
Metaplasia intestinal.
Displasia.
Anemia perniciosa.
Algunos tipos de pólipos gástricos.
La infección prolongada por H. pylori puede estar relacionada con algunos de estos cambios.
Cirugías previas del estómago
Las personas que han tenido determinadas cirugías en el estómago pueden presentar un aumento del riesgo de cáncer gástrico muchos años después.
El riesgo depende de las circunstancias y del tipo de cirugía realizada.
Por eso, los antecedentes quirúrgicos son importantes durante una valoración médica.
¿El cáncer de estómago se puede prevenir?
No existe una forma de garantizar que una persona nunca desarrollará cáncer de estómago.
Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar a disminuir determinados factores de riesgo.
Entre ellas:
No fumar.
Evitar o limitar el consumo de alcohol.
Mantener un peso saludable.
Llevar una alimentación equilibrada.
Consumir frutas y verduras.
Consultar al médico ante síntomas persistentes.
Investigar y tratar adecuadamente determinadas infecciones, como H. pylori, cuando esté indicado.
La American Cancer Society señala que no existe una manera garantizada de prevenir el cáncer de estómago, pero sí existen medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo.
¿Existe una prueba para detectar el cáncer de estómago antes de que aparezcan síntomas?
Esta es una pregunta importante.
No existe un programa de detección rutinaria para todas las personas con riesgo promedio en países como Estados Unidos.
Sin embargo, las estrategias pueden ser diferentes para personas con riesgo elevado, por ejemplo quienes tienen determinados antecedentes familiares, síndromes hereditarios o ciertas enfermedades precancerosas.
En algunos pacientes de alto riesgo, el médico puede considerar estudios como la endoscopia superior.
Por ello, la decisión de realizar estudios de detección debe individualizarse.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de estómago?
Cuando existen síntomas o factores de riesgo que hacen sospechar de un problema gástrico, el médico comienza con una evaluación clínica.
Esta puede incluir:
Historia clínica.
Antecedentes familiares.
Exploración física.
Análisis de sangre.
Evaluación de posibles sangrados.
Estudios del aparato digestivo.
De acuerdo con el NCI, los análisis de sangre pueden ayudar a identificar anemia y otros datos que orienten la evaluación.
Sin embargo, los análisis de sangre por sí solos no permiten confirmar un cáncer de estómago.
Endoscopia superior: uno de los estudios principales
Cuando existe sospecha de cáncer de estómago, uno de los estudios más importantes es la endoscopia superior, también conocida como esofagogastroduodenoscopia.
Durante este procedimiento, el médico introduce por la boca un tubo delgado y flexible con una cámara para observar:
Esófago.
Estómago.
Primera parte del intestino delgado.
La endoscopia permite observar directamente el revestimiento interno y detectar zonas que parezcan anormales.
¿Para qué sirve la biopsia?
Si durante una endoscopia se encuentra una zona sospechosa, el médico puede tomar pequeñas muestras de tejido.
Este procedimiento se conoce como biopsia.
Las muestras se envían a un laboratorio para que un médico especialista en patología las examine bajo el microscopio.
La biopsia es fundamental porque permite determinar si las células presentan características de cáncer.
En nuestro sitio puedes conocer más sobre este procedimiento en el artículo Biopsia oncológica: qué es, para qué sirve y cómo se realiza.
¿Qué otros estudios pueden realizarse?
Una vez confirmado el diagnóstico, pueden ser necesarios otros estudios para conocer la extensión de la enfermedad y planificar el tratamiento.
Dependiendo del caso, pueden utilizarse:
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada, también conocida como TC o CT, permite obtener imágenes detalladas del interior del organismo.
Puede ayudar a determinar si el cáncer se ha extendido a otras estructuras.
Ecografía endoscópica
La ecografía endoscópica combina una endoscopia con ultrasonido.
Puede ayudar a conocer hasta qué profundidad ha penetrado el tumor en la pared del estómago y evaluar estructuras cercanas y ganglios linfáticos.
Tomografía por emisión de positrones
La PET puede utilizarse en determinados pacientes para buscar zonas donde el cáncer pueda haberse extendido.
No todos los tipos de cáncer de estómago se comportan de la misma manera en este estudio, por lo que su utilidad depende del caso.
Resonancia magnética
La resonancia magnética puede utilizarse en determinadas situaciones para obtener imágenes detalladas de tejidos y órganos.
Laparoscopia
En algunos pacientes puede realizarse una laparoscopia para observar directamente el interior del abdomen y buscar signos de propagación del cáncer.
La elección de estos estudios depende de las características de cada paciente.
¿Por qué es importante conocer la etapa del cáncer?
Después de confirmar un cáncer de estómago, los médicos necesitan determinar qué tan extendida está la enfermedad.
A este proceso se le llama estadificación.
El cáncer de estómago generalmente se clasifica utilizando el sistema TNM, que toma en cuenta características relacionadas con el tumor, los ganglios linfáticos y la presencia o ausencia de metástasis.
Con esta información se determina la etapa de la enfermedad.
Puedes consultar nuestro artículo “Etapas del cáncer I, II, III y IV: ¿qué significan?” para comprender mejor cómo se utiliza la clasificación por etapas.
El NCI explica que conocer la etapa del cáncer de estómago es importante para planificar el tratamiento.
¿Qué ocurre después de confirmar el diagnóstico?
Una vez que se confirma el cáncer y se conoce su extensión, el equipo médico analiza las diferentes alternativas de tratamiento.
Dependiendo del caso, pueden considerarse tratamientos como:
Cirugía.
Quimioterapia.
Radioterapia.
Inmunoterapia.
Terapias dirigidas.
Combinaciones de diferentes tratamientos.
La elección depende del tipo de tumor, su etapa, las características moleculares, el estado general del paciente y otros factores.
Actualmente, algunos cánceres de estómago pueden estudiarse mediante biomarcadores como HER2, PD-L1, inestabilidad de microsatélites (MSI), deficiencia en la reparación de errores de emparejamiento (dMMR), carga mutacional del tumor y alteraciones en NTRK, entre otros. Estos resultados pueden aportar información para seleccionar determinados tratamientos.
¿Cuándo es recomendable acudir con un oncólogo?
No todas las molestias digestivas requieren una consulta oncológica.
Sin embargo, si existe un diagnóstico confirmado de cáncer, una biopsia sospechosa o un estudio que indique la posibilidad de una enfermedad maligna, es importante recibir una valoración especializada.
En nuestro artículo ¿Cuándo acudir con un oncólogo? explicamos algunas situaciones en las que una valoración por un especialista puede ser importante.
El objetivo de una consulta oncológica es revisar toda la información disponible, confirmar el diagnóstico cuando sea necesario y establecer las alternativas de tratamiento de acuerdo con las características de cada caso.
Preguntas frecuentes sobre el cáncer de estómago
¿La gastritis puede convertirse en cáncer de estómago?
La gastritis por sí sola no significa que una persona tenga cáncer.
Sin embargo, determinadas formas de gastritis crónica, especialmente la gastritis atrófica asociada en algunos casos con infección por H. pylori o mecanismos autoinmunes, pueden formar parte de una cadena de cambios que aumentan el riesgo de cáncer.
Por ello, las enfermedades gástricas persistentes deben ser evaluadas por un médico cuando corresponda.
¿Tener Helicobacter pylori significa que tendré cáncer?
No.
La infección por H. pylori es un factor de riesgo importante, pero la mayoría de las personas infectadas no desarrollan cáncer de estómago.
¿La acidez es un síntoma de cáncer de estómago?
La acidez puede aparecer entre los síntomas del cáncer de estómago, pero es mucho más frecuente que tenga otras causas.
Si la acidez es persistente, intensa, cambia de características o aparece junto con pérdida de peso, dificultad para tragar, vómitos, sangrado u otros síntomas, debe ser evaluada por un médico.
¿La pérdida de peso siempre significa que tengo cáncer?
No.
La pérdida de peso involuntaria puede tener muchas causas.
Sin embargo, una pérdida de peso importante o inexplicable debe investigarse, especialmente cuando aparece junto con otros síntomas digestivos.
¿La endoscopia confirma el cáncer?
La endoscopia permite observar el interior del estómago y detectar zonas sospechosas, pero la confirmación generalmente requiere una biopsia y el análisis del tejido en el laboratorio.
¿Una persona joven puede tener cáncer de estómago?
Sí, aunque el riesgo aumenta con la edad.
El cáncer de estómago puede aparecer en personas jóvenes, por lo que los síntomas persistentes o de alarma deben evaluarse independientemente de la edad.
¿El cáncer de estómago tiene tratamiento?
Sí.
Existen diferentes tratamientos para el cáncer de estómago. La estrategia depende principalmente del tipo de tumor, su etapa y las características particulares de cada paciente.
Conclusión
El cáncer de estómago puede ser difícil de detectar en sus primeras etapas porque inicialmente puede no producir síntomas claros o puede generar molestias parecidas a las de enfermedades digestivas comunes.
Por eso es importante prestar atención a síntomas que persisten o empeoran, especialmente cuando aparecen pérdida de peso sin explicación, pérdida de apetito, dolor abdominal persistente, vómitos, sangrado, anemia o dificultad para tragar.
Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran la infección prolongada por Helicobacter pylori, determinados antecedentes familiares, el tabaquismo, algunos hábitos alimentarios, el exceso de peso y ciertas enfermedades o cambios del revestimiento del estómago.
Cuando existe sospecha de cáncer gástrico, la evaluación médica puede incluir análisis de sangre, estudios de imagen y, especialmente, una endoscopia superior con biopsia para confirmar el diagnóstico.
Detectar el problema y determinar correctamente su extensión permite al equipo médico conocer mejor la enfermedad y establecer las opciones de tratamiento disponibles.
👨🏻⚕️ ¿Tienes síntomas o un diagnóstico de cáncer de estómago?
Si presentas síntomas digestivos persistentes, tienes una biopsia sospechosa o ya recibiste un diagnóstico de cáncer gástrico, una valoración especializada puede ayudarte a comprender tu situación y conocer las alternativas disponibles.
Dr. Francisco Espinosa Zúñiga
Cirujano Oncólogo
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Aviso importante: Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye una consulta médica, un diagnóstico profesional ni un tratamiento personalizado.

